Recibió su nombre en honor de la esposa del “segundo conquistador de México” como se llamaba al poderoso Iñigo Noriega Laso. Este imponente palacio fue mandado construir en 1906, y aunque nunca fue habitado por la familia, se lo ofrecieron como cobijo al presidente Porfirio Díaz después de la Revolución Mexicana cuando éste salía para París.
Proyectado por el arquitecto montañés Valentín Ramón Lavín Casalís es una construcción, escalonada en altura, con cuatro fachadas independientes y originariamente se llamó "El Elefante Blanco" por estar pintado de ese color.
Con un gran patio en su interior y dos pisos de arquerías de madera policromada y de gusto árabe, fue en su momento el símbolo más claro de la riqueza y el poderío de D. Iñigo Noriega.
Su magnífico parque pintoresco es uno de los jardines mejor conservados de Asturias, tanto en su diseño como en las especies de árboles exóticos que alberga. En la actualidad es la sede de la fundación Archivo de Indianos y Museo de la emigración, que cuenta con unos importantes fondos y exposiciones dignos de ser visitados.